Número 102, Año 19
¿HACIA DONDE MARCHA EL PAÍS?
¿HACIA DONDE MARCHA EL PAÍS?
En nuestra edición anterior dedicamos un espacio especial al análisis, naturaleza, situación, políticas e impactos que se estaban manifestando y decidiendo, en función de dar respuesta a la crisis global que hoy afecta al mundo y en especial en nuestro país, a los grandes sectores populares.
Hoy seguimos analizando las diversas iniciativas, políticas y tareas que se implementan desde los diversos sectores sociales, económicos y políticos, pero sobre todo del gobierno y realmente nos encontramos con cada vez más interrogantes sobre el manejo de la crisis, sobre la dirección y rumbo de nuestra economía, pero sobre todo, con la incapacidad de quienes dirigen la política financiera, para poder ofrecernos la certeza de que se ha hecho un buen análisis diagnóstico de la naturaleza y alcances de esta nueva crisis del modelo económico neoliberal.
Nos preguntamos si efectivamente las medidas que se han estado tomando, nos conducen a definir las bases para el desarrollo de nuestro país y para ofrecer las condiciones, a fin de que en los diversos sectores, sobre todo los productivos, se tenga confianza para la inversión, para garantizar el empleo, que son recursos fundamentales para que los mexicanos podamos encontrar nuestra realización personal y colectiva.
Diversos foros, seminarios, encuentros, mesas redondas, etc., se han estado desarrollando en distintos ámbitos y lugares del país, habiendo sobresalido el realizado por el Congreso, en el Senado, donde incluso participaron expresidentes de diversos países para plantear sus experiencias; otros desde la perspectiva académica, los empresarios por su lado, los trabajadores y sus organizaciones por otro, en fin diversos análisis, diversas reflexiones, diversas propuestas; el problema es, si quienes tienen el poder político y la decisión en sus manos, para orientar y definir políticas, las escuchan, revisan su viabilidad, seriedad y capacidad de dar respuesta a la problemática que hoy enfrentamos.
El CENPROS por su responsabilidad y misión, también convocó el 11 de marzo del año en curso, a un Foro abierto y plural, no sólo para los trabajadores, sino para los diversos sectores socioeconómicos y políticos, académicos y culturales, en donde se plantearon diversas propuestas, orientadas a revisar a fondo, la actual política económica del Gobierno federal, con el fin de poner un freno a la corrupción y a la impunidad, frente a la embestida de los especuladores que aprovechan esta crisis para chantajear al gobierno, buscando facilidades fiscales, créditos blandos, excensión de impuestos, etc.,
En realidad lo que buscan es reforzar intereses personales, fortalecer los grupos de poder y sobre todo revitalizar al gran capital, para que en su fase crítica y dentro de su ciclo sistémico, se reabastezca de los recursos populares. Los montos destinados al presupuesto, en lugar de destinarse a la obra social y responder a las grandes necesidades de la población, en especial la educación, la salud, la vivienda, la alimentación y los servicios fundamentales, hoy se desvían para rescatar al gran capital.
Diversas propuestas se lanzaron para resarcir la pérdida de los trabajadores en las Afores y exigir definitivamente la nacionalización de las mismas, implementar el seguro de desempleo, reabrir la discusión sobre el capítulo agropecuario del TLC, la defensa del patrimonio y de sus recursos naturales, pero sobre todo, lanzamos la iniciativa de construir un gran pacto nacional de solidaridad, en donde participen los diversos sectores del país, para establecer un programa de acción, que asuma las respuestas y propuestas sobre cada uno de los temas que hoy son impactados por esta crisis.
La crisis que hoy vivimos tiene su epicentro en lo financiero y económico, su causa en el tipo de modelo concentrador y sus prácticas en la desregulación, la especulación y la corrupción, que aunadas a la impunidad, han hecho de nuestros estados, simples instrumentos a su servicio, lo que los convierte en cómplices de esta tragedia, que ciertamente empobrecerá y marginará más a la mayoría de nuestra población y que está dañando gravemente la estructura social, a sus organizaciones e instituciones.
Se hizo un llamado a los trabajadores y sus organizaciones, a la unidad y a la solidaridad, a asumir su responsabilidad para representar, defender y promover los intereses de los trabajadores, ante la grave situación que hoy confrontan, pero sobre todo a lanzar un programa de acción común, para informar y formar a la población, sobre los alcances y dimensiones de esta problemática y la necesidad de un trabajo organizativo más profundo.
Es indispensable que el Movimiento Sindical asuma la responsabilidad en la conducción y orientación hacia nuevas políticas, que puedan ser implementadas a todos los niveles, para reorientar al país hacia un nuevo desarrollo, que armonice lo político con lo económico, con lo social y lo cultural, dentro de un marco ético, donde los valores, la historia, las luchas y logros que se han obtenido, se defiendan, promuevan y enriquezcan, para hacer real la democracia y la justicia social.
Ante esta realidad, nos planteamos qué rumbo dar al país en el ámbito de política económica, sus impactos sociales y sus consecuencias para la mayoría de la población. ¿Hay rumbo? ¿Sabemos a donde vamos? ¿Qué necesita México? ¿Su conducción política es coherente y consecuente con la realidad y las políticas que implementa? Tenemos la palabra


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