Número 34
![]() | MUNDIALIZACIÓN, GLOBALIZACIÓN Y TRANSNACIONALIZACIÓN
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La vida humana se caracterizó siempre por un intenso proceso de intercambio
de los habitantes de la tierra.
El mismo proceso migratorio es parte fundamental de la historia humana.
Las tribus y los diferentes pueblos, tanto en tiempos de paz como en circunstancias
de guerra buscaban intercambiar los bienes materiales, las creaciones culturales
y las manifestaciones espirituales.
Los fenicios se dice que enseñaron a los habitantes del mediterráneo
a negociar. Los cristianos buscaron por todos los medios expandir su fe religiosa
como también lo habían hecho los hebreos y luego los musulmanes.
En el oriente también sucedía algo similar. Marco Polo superó
todas las fronteras poniendo en contacto al occidente con el oriente.
La Iglesia católica se denominó a si misma como movimiento
universal, y tanto el pensamiento liberal como el marxista asumieron la misma
posición.
Esto nos indica que en la naturaleza humana está presente su destino
planetario y eso explica gran parte del desarrollo progresivo y últimamente
vertiginoso de los diferentes medios de comunicación.
Ir más allá de la frontera, abarcar el espacio en toda su
dimensión, ocupando y organizándolo es parte esencial de la
vida humana.
Con el desarrollo de las instituciones humanas y en particular desde la
aparición del concepto de Nación, denominamos a esta dinámica
general como intercambio internacional.
Dentro de esta lógica de las realidades nacionales y de las relaciones
internacionales, se van configurando diferentes modalidades en el intercambio
que es necesario caracterizarlo correctamente.
En el escenario del mundo de hoy se desarrolla un proceso tridimensional
que es conveniente distinguirlo no separarlo- y que representa todo
un debate polémico.
Denominamos a este proceso tridimensional: Mundialización, Globalización
y Transnacionalización significando cada uno un concepto preciso por
lo que no deben ser confundidos, si bien están profundamente relacionados
e interaccionados.
Es conveniente precisar que en la lengua inglesa no es fácil distinguir
mundialización de globalización por cuestiones lingüísticas,
pero la riqueza del español permite distinguirlos claramente.
Distingamos cada uno de estos conceptos.
Desigualdad caracteriza
a la GLOBALIZACIÓN
Globalización: Esta palabra
es un neologismo, de origen anglosajón (globatization) y de perspectiva
mercantil. Tiene el claro propósito de ahogar y sustituir al proceso
de mundialización, cosificando y mercantilizando al máximo las
relaciones humanas. La revolución de las comunicaciones y el actual sistema
financiero internacional permite su ofensiva envolvente.
En efecto, el desarrollo de la actual revolución científica
y tecnológica, que transforma radicalmente la capacidad informativa y
comunicativa a nivel de todo el globo terráqueo, y la caída de
la URSS permiten la conformación del planeta como mercado único,
controlado por las grandes corporaciones transnacionales.
La globalización se convierte así en el proceso
moderno de expansión y dominación del capitalismo, pretendiendo
al mismo tiempo ahogar la conciencia gestada con el anterior proceso de mundialización.
Nosotros por eso distinguimos y rescatamos el proceso de mundialización
del proceso de globalización. Creemos que esto es esencial.
La globalización nos convierte en mercaderes, llamados
a competir en el mercado mundial. Eso depende de nuestra capacidad de ofertar
y demandar.
En estas condiciones se generaliza la globalización,
como proceso vertiginoso que crea las condiciones para tener una visión
de mercado único en el planeta, acelerando así el libre mercado.
Para el Movimiento de los Trabajadores, el proceso de globalización
tiene dos caras:
Una cara brillante para los países ricos y las
corporaciones transnacionales que controlan el mercado mundial.
La otra cara opaca y obscura para los países en
vías de desarrollo destruyendo a su paso a los Estados Naciones,
a las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES) y a los Sindicatos.
En efecto, la globalización es utilizada como estrategia
global imponiendo modernización, privatización, flexibilización,
trasladando el poder de la sociedad al mercado totalmente controlado por las
corporaciones transnacionales.
En este sentido, nosotros, al distinguir el proceso de globalización
del proceso de mundialización, estamos generando una cultura geopolítica
diferente y una visión estratégica coherente con nuestro Proyecto
Histórico Político.
El proceso de globalización se orienta prioritariamente
a los aspectos financieros, tecnológicos y de mercadería en general.
Propone la idea de mercado único y pretende imponer una ley universal:
la competitividad.
Los mercaderes son los principales protagonistas del proceso
de globalización.
Para comprender más cabalmente el proceso de globalización
es necesario ubicar el papel del pensamiento neoliberal como ideología
y el rol de la globalización como su visión estratégica.
El neoliberalismo es la ideología centrada en el individuo,
en la competencia y en la cultura de mercado.
La CLAT en su X Congreso celebrado en Sao Paulo en 1993 ya
afirmaba:
El neoliberalismo es la ideología del poder
hegemónico actual y como pasó con otras ideologías legitimadoras
de otras experiencias imperialistas, se la utiliza según las circunstancias
del poder central
La ideología proporciona el contenido a la estrategia
La globalización es la estrategia, es la visión
arquitectónica del nuevo poder mundial.
Es un proceso y no una ideología.
- Como estrategia, es el mecanismo idóneo para la implementación
de la ideología, para ello utiliza diversos instrumentos, procedimientos
y objetivos-metas.
- Tiene carácter envolvente, promueve CAMBIOS y caotiza la situación
actual (las reglas de juego no son estables).
El centro cultural ideológico y político fue
y sigue siendo Davos, centro de reunión de los neoliberales.
El espacio global planetario y el tiempo real
de la estrategia, es el planeta sin fronteras, sin muros y sin otra ideología
que la del libre mercado.
La cultura de mercado crea nuevos paradigmas,
nuevos valores y nuevos intereses.
La globalización tiene tres dimensiones esenciales:
Pretende abarcar todo el globo terráqueo: interconexión-interdependencia-aldea
global. Pero existen espacios donde no llega la globalización.
El proceso a su vez abarca la totalidad del acontecer
humano: lo político, lo económico, lo cultural, lo científico,
lo social, lo espiritual, lo militar, lo deportivo, etc.
Cada acontecer también es global:
Ejemplo: sistema financiero global o geofinanzas.
Sistema de informacióncomunicación global.
Economía globalizada.
Política global.
Reforma global.
Guerra global.
Etc.
Su eje:
Lo económico financiero y las comunicaciones,
partiendo de una concepción neoliberal muy precisa:
La libertad económica es la base de las demás
libertades
Las comunicaciones modernas convierten al planeta en una aldea
y posibilita la estructuración del mercado único.
La aldea global de Mc Luhan, que la situó
en el espacio de las comunicaciones, hoy se va transformando en la visión
de una sociedad, de una economía, de una política y de una
cultura altamente globalizada, en esencia asimétrica y crecientemente
desigual entre las personas, los países y las regiones ricas y las
personas, los países y las regiones cada vez más empobrecidas.
Se revoluciona todo, pero especialmente el comercio internacional
con la consigna: LIBRE COMERCIO
El neoliberalismo se fue plasmando de una manera significativa
desde la culminación de la Segunda Guerra Mundial, buscando fortalecerse
ante el avance de la URSS, la revolución China, la guerra de Corea y
la guerra de Vietnam. Así va preparando su arsenal ideológico.
La revolución científica y tecnológica
que se acelera a partir de la década del 70 va creando la cultura de
los cambios de paradigmas, vital para el proceso de globalización.
La globalización adquiere plena identidad a partir de
la implosión de la Unión Soviética y la caída del
muro de Berlín, 1989 1991.
El mundo cambia radicalmente en todos los órdenes.
Se crean las condiciones para la nueva etapa de expansión
del capitalismo.
Así se sintetiza:
- El pensamiento único
- El mercado único
- El modelo único
- Se busca plasmar un nuevo orden mundial
Y se implanta progresivamente
- La dictadura del mercado
- Los oligopolios controlan el globo y todo se globaliza.
Se declara la muerte de cualquier alternativa.
Es interesante tomar nota de lo que nos dice Francis Fukuyama
(en su libro El Fin de la Historia y el Último Hombre)
no es posible mejorar el ideal de la democracia
liberal
El número de alternativas que se ofrecen
a los países al determinar cómo se organizarán política
y económicamente ha ido disminuyendo a lo largo del tiempo. De los
diferentes regímenes que han aparecido en el curso de la historia,
de las monarquías y aristocracias a las teocracias religiosas y a las
dictaduras fascistas y comunistas de nuestro siglo, la única forma
de gobierno que ha sobrevivido intacta hasta el final del siglo XX ha sido
la democracia liberal. (página 82)
y si nos hallamos en un punto en que no podemos
imaginar un mundo substancialmente distinto del nuestro, en el cual no hay
ninguna manera evidente de que el futuro representa una mejora fundamental
respecto al orden presente, entonces hemos de tomar también en consideración
la posibilidad de que la historia misma puede llegar a su fin
(páginas 89/90).
Para modificar radicalmente el actual proceso de globalización, es fundamental
pensar y actuar estratégicamente para democratizar los instrumentos,
cambiar el rumbo y proponerse nuevos objetivos.
- Los instrumentos se han convertido en fines y deben regresar a ser medios,
al servicio del desarrollo y de toda la humanidad.
No podemos aceptar la muerte de la ONU y la entrega del
poder mundial a la OMC, FMI, BM, AMI, etc.
Crear un consejo de Seguridad económicosocial
en la ONU para planificar una nueva economía y un nuevo sistema financiero.
- Que debe corresponderse con una nueva estructura de poder político.
- Y un nuevo orden internacional basado en el respeto a los Derechos Humanos
y laborales, en un comercio justo, en la democracia con solidaridad, justicia
social y paz duradera.
- El escenario es complejo y representa una profunda crisis de civilización,
que se traduce en la vil explotación del trabajo humano y en la exclusión
social más despiadada de la historia humana.
- El surgimiento del Foro Social Mundial -FSM- representa un hito importante.
La 33 Conferencia de Davos del 2003, refleja la preocupación
de los mismos monitoreadores de la globalización al adoptar el siguiente
eslogan:
Compromiso con el perfeccionamiento del estado
del mundo
En este escenario que tenemos al inicio del Siglo XXI debemos
reiterar ciertas Interrogantes:
¿De qué globalización nos hablan?
¿Legitimamos la que existe o somos un Movimiento antiglobalización?
¿Cómo situarnos en este escenario y cómo
proponemos una alternativa válida, coherente?
¿Cómo ejercemos el derecho a la ciudadanía
activa y revitalizamos el Movimiento de los Trabajadores con sentido de poder
y factor de cambios profundos?
¿Cómo enfrentar la perversidad de los medios
de comunicación social que respondiendo a los grandes intereses oligopólicos
desatan una campaña infernal contra el Movimiento Sindical, contra los
partidos políticos y las diferentes expresiones populares?
¿Cómo desarrollar la cultura económica
y la acción política en una perspectiva transformadora?
¿Cómo asumir el conflicto social y construir
la Democracia Real?
¿Cómo poner en marcha las alternativas: antiglobalizaciónotro
mundo es posible?
El dilema es simple: Ciudadanía plena o exclusión
social
- Dictadura del mercado o
- Democracia Real
Por ello se debe generar una nueva cultura de resistencia,
de solidaridad y desarrollar una cultura, política y estrategia alternativa.
Es nuestra gran tarea
Se debe generar una alternativa cultural (pensamiento
social Siglo XXI) y una alternativa políticoestratégico
(acción),
- Debemos pensar y actuar estratégicamente
- Debemos construir el PODER SOCIAL DEL PUEBLO.
Exigencias:
- Buscar alianzas estratégicas
- Una nueva solidaridad y unidad
- Proponer una mundialización auténtica y profunda.
La globalización como estrategia del neoliberalismo,
y es la que conocemos, busca la preservación de los intereses y proyecto
del sistema económico financiero y la ocupación de los espacios
nacionales regionales internacional, llámese mercados
por las corporaciones transnacionales para implantar la dictadura
del mercado en el planeta, buscando al mismo tiempo la hegemonía
de los Estados Unidos como posible organizador de un supuesto Estado universal
regido por la ley de competitividad.
Nosotros somos parte de un movimiento antiglobalización
que plantea como alternativa otro mundo es posible.
La cultura geopolítica del mundo de hoy se nutre dinámicamente
de los procesos de mundialización, globalización y transnacionalización
por un lado y por el otro de los procesos de integración y de la conformación
de megabloques.
Es el gran desafío del Siglo XXI.
La mundialización, la globalización y la transnacionalización
someten a las NacionesEstado y a los pueblos a cambios profundos. Exigen
una profunda dimensión y una visión de ampliación de los
espacios y rearticulación de las políticas. Aparecen tres víctimas:
El Estado-Nación, Las PYMES y Los Sindicatos.
La mundialización es diferente a la globalización.
La mundialización nos convierte en ciudadanos del mundo
y nos permite concebir a la tierra como una unidad geopolítica, neoeconómica
y geocultural.
Gracias a la mundialización nos sentimos hermanados,
miembros de la familia humana y parte de un hogar común.
La mundialización nos invita a compartir la tierra,
los bienes naturales y todos los bienes y servicios de la sociedad.
Compartir es su consigna.
La globalización es la visión del mercado único.
Es la dinámica del comercio planetario y de la internacionalización
de los recursos financieros.
Es la exigencia del libre mercado y de la apertura económica
indiscriminada de los países pobres, mientras los países ricos
imponen sutiles políticas proteccionistas.
La globalización facilita el intercambio comercial a
lo largo y ancho del planeta, y declara la libertad absoluta en el movimiento
de capitales.
La globalización pretende convertir a todos en mercaderes,
y por eso su ley es la competitividad.
La globalización no entiende nada de compartir sino
de competir.
Es la regla de los desiguales, donde el tiburón
se come a las sardinas
Implanta la geopolítica del caos.
Pero es un hecho y un proceso que debe ser inteligentemente
enfrentado.
Representa una nueva visión estratégica en el
ordenamiento de las sociedades. Se crean nuevas formas en las relaciones humanas,
en las relaciones entre países y crea nuevas estructuras de poder.
El comercio mundial y las finanzas internacionales se apoderan
del escenario y pretenden ahogar a las demás manifestaciones del ser
humano y de las relaciones sociales.
Se amenaza a diario a la identidad de los pueblos y a los proyectos
de Nación soberana. Se pretende negar toda posibilidad de crear alternativas.
Se predica una concepción de un pensamiento único
(neoliberalismo) y la inevitabilidad e irreversibilidad de la globalización.
Esto implica en esencia la imposición de una dictadura. Según
sus propios mentores, sería la dictadura del mercado.
Con relación al mercado, el gran humanista, poeta, ensayista
y Premio Nobel de Literatura, el mexicano Octavio Paz expresa en sus reflexiones
denominada vuelta de los días
el mercado es un mecanismo eficaz pero,
como todos los mecanismos, es ciego, con la indiferencia crea la abundancia
y la miseria. Dejado a su propio movimiento, amenaza el equilibrio ecológico
del planeta, corrompe el aire, envenena el agua, hace desiertos de los bosques
y en fin, daña muchas especies vivas, entre ellas al hombre mismo.
Por último y sobre todo: no es ni puede ser un modelo de vida, no es
una ética sino apenas un método de producir y consumir. Ignora
la fraternidad, destruye los vínculos sociales, impone la uniformidad
en las conciencias y ha hecho del arte y la literatura un comercio.
Nuestro siglo termina en una inmensa interrogación:
¿Qué podemos hacer?
Decir con veracidad lo que sentimos y pensar ya es el
comienzo de una propuesta
Los trabajadores somos claros: no aceptamos ningún tipo
de dictadura, ni la del Estado ni la del mercado.
Por otra parte, la globalización sin megabloques regionales
y sin estructuras de poder que puedan limitar su avasallamiento comercial y
financiero, instaurará en forma inevitable la geopolítica del
caos (ver crisis de México y Efecto tequila, crisis del
sudeste asiático y todas las crisis concurrentes del sistema financiero
internacional) y lo irreversible sería que las nuevas pautas del intercambio
entre los países significará irremediablemente cada vez mayor
deuda externa, deuda social, deuda ecológica, deuda moral y aumento creciente
de la brecha tecnológica.
En otros términos: desocupación, atraso de los
países pobres, pobreza crítica, hambre, marginalidad, violencia
y exclusión social.
Además, nos convertiríamos en satélites
lunares.
Los pueblos y los trabajadores no podemos aceptar pacientemente
esta globalización inevitable e irreversible y este mercado que como
bien dice Octavio Paz No es ni puede ser un modelo de vida
La crisis es generalizada en cada uno de los países.
La corrupción es galopante. La desocupación es alarmante. La pobreza
crítica se vuelve cada día más insoportable.
La misma CEPAL ha afirmado reiteradamente que la región
latinoamericana es la más injusta e inequitativa del planeta.
Frente a esta difícil crisis estructural, no cabe sino
la tarea de repensar un nuevo proyecto nacional, subregional y latinoamericano,
para ensayar alternativas que enfrente y supere la crisis y derrote a la geopolítica
del caos.
Sabemos que los procesos de integración son caminos
necesarios que debemos saber recorrerlo para construir la integración
subregional y la comunidad latinoamericana de naciones.
Nos reitera Emilio Máspero (en su libro Movimiento
de Trabajadores del Siglo XXI, páginas 29/30):
OTRO MUNDO ES POSIBLE:
En un mundo donde ahora todo es posible,
es necesario aceptar que otro mundo distinto del actual es posible, a pesar
de las macrotendencias dominantes.
Desafiando al pensamiento único hoy hay en todo
el mundo, personas, grupos, instituciones que no han renunciado al poder de
la utopía y que se mueven por una apuesta a fondo a la vida y a la
esperanza. Y que están pensando, diseñando, modelando soluciones
superadoras del neoliberalismo y del capitalismo.
POR LA VIDA, LA ESPERANZA Y LA UTOPÍA



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